Reflexiones

Calada a calada

Calada a calada

 

Este, como cualquier tipo de humo, gusta si es deseado. Por suerte, todavía queda gente que lucha por evitarlo.

La avalancha de noticias falsas es hoy más grande de lo que nunca se hubiese imaginado. Humo, al fin y al cabo, que pretende esconder la realidad. Pero, por suerte, la realidad pesa tanto que no es difícil de encontrar para quien la busque tan solo un poco.

Nos enfrentamos a la peor crisis que vive la humanidad en más de un siglo, eso no es cualquier cosa y, como consecuencia, los gobiernos del mundo toman medidas inéditas para ayudar a la población. Puede que otros países de Europa concedan más ayudas que el nuestro, claro, nunca hemos sido de los que más peso tuvieron en la «unión», jamás fuimos de los países ricos, por mucho que nos vendiesen esa idea los políticos de entonces, que sí son de los que más robaron de todo el continente. Aunque la inmensa mayoría de los estados no otorgan ni la mitad de ayudas que el español (algo inédito en nuestra historia).

Políticos como esos fueron los que aceptaron rescatar a los bancos tras la crisis financiera de 2008, iniciada con la caída de Lehman Brothers. El tribunal de cuentas cuantificó en más de 66000 millones de euros dicho rescate. Ese dinero salió de los bolsillos de los trabajadores para terminar en los de los banqueros, que seguían sin conceder créditos (y de los que concedieron no perdonaron el interés, pues no se trataba de ayudar), pero sí que se asignaron cifras millonarias de jubilación. DINERO DE TODOS NOSOTROS. Si eso no es estafar a todo un país… que baje la gaviota y lo vea.

Esos mismos políticos, aunque ahora, en parte, disfrazados de esperanza, son los que hoy mienten a diario (espero que la justicia los alcance). Y claro, tras envolverse en la bandera, ahora atacan a la misma guardia civil por hacer su trabajo. Mientras, esos a los que llaman comunistas y les atribuyen el desprecio por la bandera y las fuerzas de seguridad defienden al cuerpo. Pues son los únicos que defienden la patria en realidad.

Los hechos pesan más que el humo

La semana pasada, mi madre, otra más de los autónomos de este país, cobró su prestación por desempleo (ayuda por el Covid19). Al menos, podrá comer. Mientras, la extrema derecha grita que el gobierno deja tirados a los autónomos. Otra de tantas mentiras, con las que pretenden seguir los pasos del que puede ser uno de sus mayores referentes: Joseph Goebbels. Con aquello de que…

Tras el rescate a la banca de 2012 a manos del gobierno de M. Rajoy, no se perdonó ni un solo pago a los autónomos, y ni un euro cayó en sus bolsillos como prestación. Esa derecha, que hoy es más extrema, no ayudó más que a sus amiguetes de los bancos. Esos mismos a los que tantos favores les deben, claro… Pero ni uno solo de los autónomos o pequeñas empresas fueron rescatados, ni una sola familia fue subsidiada cuando más falta hacía. Se vacío, por el contrario, la llamada hucha de las pensiones para los de siempre incrementasen el nivel de vida a costa del resto. ¿Quién vivió (y vive) por encima de sus posibilidades…?

Háganse una idea de lo que estos mentirosos hubiesen hecho de todo esto… «Hoy el PP propone el despido libre para salir de esta». Hay que ser un verdadero hijo de… para gritar a los cuatro vientos que pretendes que la gente pase hambre si con eso mantienes el nivel de vida de tus amiguetes, en muchos casos también tus prestamistas.

 

Después hay partidos que proponen cosas como esta: Rebaja del 50% del salario a todos los políticos. Lástima que no sean mayoría por si solos… Y si me engañan, que se vea cuanto antes. Cosa que dudo muchísimo. Son los únicos que no cuentan con condenas por corrupción de cualquier tipo.

 

Yo siempre agradeceré que ayuden a la gente y no a los bancos. Pues la vida está por encima de cualquier sistema económico. Y si el modelo económico actual no permite que esto sea una realidad, puede que no sea el más adecuado.

Lo siento por los que todavía se tragan el humo…

Pero los demás somos más, por eso nos gobiernan estos (menos mal), elegidos por dos veces consecutivas.

Para ellos un consejo:

Nunca es tarde para dejar de fumar. Te sentirás mejor, mejorará tu calidad de vida, se irá menos dinero al quemadero, tus hijos tendrán menos reparos a la hora de abrazarte y, sobre todo, cuando venga una cuesta no te ahogarás.

 

Y un recordatorio: de entre todos los humanos, nadie es perfecto. Y sí, un líder se equivoca como cualquiera, pero lo importante es que sea en busca de una solución. Miedo me dan aquellos que afirman que lo harían mejor pero no se atreven a decir una verdad cuando hablan. Y es normal, siguen la doctrina aprendida por «sus mayores».

 

Gracias al gobierno de coalición por entender lo que de verdad importa,

y fuerza para todo lo que nos queda por delante, que falta nos hará.

 

Un fuerte abrazo, virtual pero muy real, a vosotros, mis lectores. ¡Mucho ánimo!

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